Cuando me amé de verdad- Kim E. Alison McMillen

Cuando me amé de verdad- Kim E. Alison McMillen

Cuando me amé de verdad- Kim E. Alison McMillen

Retomando un poco el tema de la semana pasada he querido compartir con vosotr@s un texto que a mí me gusta mucho. Pensemos un momento en ¿Cuántas veces nos mimamos?, ¿En qué medida nos miramos a nosotr@s mism@s con cariño y respeto?, ¿ Has aprendido a escuchar con atención lo que el cuerpo, el corazón y la mente te piden? El Coaching Personal te permite adentrarte en el camino del autoconocimiento, en volver a mirar lo que te rodea, y mirar-te para reconocer aquello que tienes en tu interior y lo que necesitas para alcanzar tu objetivo a tu manera, a tus ritmos, atendiendo a tus propias necesidades.

Aquí va el texto, espero que lo disfruten y al menos les haga pensar un poquito:

 

Cuando me Amé de Verdad de Kim E Alison McMillen

 CUANDO ME AMÉ DE VERDAD…

Comprendí que en cualquier circunstancia yo estaba en el lugar correcto… En la hora correcta… En el momento exacto… Entonces, me relajé…

Hoy se que eso tiene nombre: AUTOESTIMA

CUANDO ME AMÉ DE VERDAD…

Me di cuenta que mi angustia y sufrimientos emocionales no pasan de ser una señal de que voy en contra de mis verdades.

Hoy se que eso es: AUTENTICIDAD

CUANDO ME AMÉ DE VERDAD…

Dejé de desear que mi vida fuese distinta y comencé a ver que todo lo que sucede contribuye a mi crecimiento.

Hoy a eso le llamo: MADUREZ

CUANDO ME AMÉ DE VERDAD…

Comencé a entender cómo es ofensivo forzar alguna situación o a alguien sólo para realizar mis deseos aún sabiendo que no es el momento o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.

Hoy se que el nombre a esto es: RESPETO

CUANDO ME AMÉ DE VERDAD…

Comencé a despojarme de todo lo que no fuera saludable. Personas, tareas, todo, y cualquier cosa que me desanimara. En principio, mi razón me llamó la atención acerca de esa actitud de egoísmo.

Hoy se que se llama: AMOR PROPIO

CUANDO ME AMÉ DE VERDAD…

Dejé de temerle a mi tiempo libre y de hacer grandes Planes. Abandono proyectos a muy largo plazo. Hoy hago lo que considero correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo.

Hoy se que eso es: SIMPLICIDAD

CUANDO ME AMÉ DE VERDAD…

Desistí de querer tener siempre la razón y con eso cometí menos errores.

Hoy descubrí la: HUMILDAD

CUANDO ME AMÉ DE VERDAD…

Dejé de revivir el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora,
me mantengo en el presente, que es donde la vida realmente ocurre. Hoy vivo, un día a la vez..

Eso es: PLENITUD

CUANDO ME AMÉ DE VERDAD…

Entendí que mi mente puede perturbarme y decepcionarme. Pero cuando la coloco al servicio del corazón, se torna una enorme y valiosa aliada.

Todo eso es: SABER VIVIR

 

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